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martes, 8 de enero de 2019

UNA ENTRAÑABLE VISITA...

Y para terminar el año 2018, a través de mi amiga Nhora con quien compartí  atelier/worshop en París me envió a esta bella familia argelina Meriem la madre, cálida y dulce haciendo un gran esfuerzo para hacerse entender en español y yo entenderla en francés...

Con sus hijos todo fue fluido,  trabajamos sin parar y aprendí muchísimo de ellos, me hablaban en español y yo les insistía que lo hicieran en francés!!!

 
Leímos trozos del Principito, hicimos plegados, aguadas, acuarelas...

 
les encantaron mis historias mínimas y querían hacer todos los plegados...


 
es increíble con la soltura y la facilidad que pueden abordar un papel en blanco, no tienen el sentido de la perfección de los adultos...

 
Me enseñaron a entretejer las historias mínimas de una manera que me encantó...


 
Anil el más pequeño de 6 años fue a su ritmo e hizo dibujos sobre los plegados, personas, castillos, animales sin preguntarme nada!!! increíble su creatividad y hablaba solo a medida que pintaba y dibujaba!!!


 
Fue una maravillosa visita y enorme regalo para terminar el año 2018...
 
 
 

 

domingo, 6 de agosto de 2017

Estelas, aviones, viajes y más...LA DISTANCIA Y EL SILENCIO

Hace días la simple estela que deja un avión cuando despega, encontrarme donde estaba, la visita de amigos que son familia desde la infancia, y el simple hecho de sentir, me llevó a recordar a Venezuela y este momento tan triste y dramático que vemos y vivimos. Recordé los viajes, la vejez de mi Maita, la familia, los amigos que dejamos pero que siempre están...

"Viajar es descubrir que todos están equivocados sobre los otros países"
                                  Aldous Huxley



 

 




 



 Ya desde que comenzó el mes de junio después de un viaje que hice, el comienzo  del verano, un acontecimiento y un sentimiento, me han estado llevando a hacer lo que aprendí hace tiempo y que las circunstancias muchas veces me hacen olvidar, pero que siempre retomo, dejar fluir y  dejar ir lo que somos y el efecto de nuestras decisiones para abordar el material de lo cual están hechas nuestras emociones...


TAMBIÉN recordé que mucho antes, hace meses revisando periódicos de otros días,  leí un artículo:

VIVIR: ¿Una maravillosa odisea? de Jaime Merino. Médico, Profesor y mil cosas más.
OTRA FORMA DE VER EL ENVEJECIMIENTO.
Comparto un breve extracto de este maravilloso artículo.

"En las sociedades occidentales la vida se orienta a hacer, tener, en vez de ser o estar; a la eficacia, eficiencia, más que al esfuerzo o el mérito; a lo material versus lo espiritual; a la belleza versus la fealdad; a los resultados, en vez de al proceso - todo vale si el final vale -,la inmediatez ,rapidez, versus serenidad o reflexión; al consumo, despilfarro vs la parquedad o moderación. A la juventud versus ancianidad.
La realidad es que el pasado, como su nombre dice, ya ha pasado, no podemos cambiarlo, y el futuro es incierto, no sabemos que nos deparará. Lo que importa es el presente, vivir la vida con plenitud. Propóngase aprovechar el ahora. Y aunque algunos se esfuerzan en desarrollar músculo y van al gimnasio, usted dedique sus esfuerzos a crecer como persona; es una decisión mucho más sabia.
Piense que a veces se empeña en tener razón en vez de ser feliz, y en que no podemos cambiar a los demás ; sólo a nosotros mismos y a través de ello a los demás..."

Cuando llegué a casa revisé el trabajo que voy construyendo con los días desde hace muchos días y desde hace muchos años,  y que dependiendo de lo que ocurra puede ser intenso o moderado, productivo o no y pensé en lo bien que me siento haciendo lo que hago y sentirme feliz y emocionada de que la vida me haya permitido hacer lo que me emociona y hace crecer mi interior,  de haber dejado de lado tantas cosas incluso a pesar del confort vivido en otros tiempos,  para abordar un sueño y lo que me interesaba hacer con mi vida, que es lo que hago...

Mientras tanto voy caminando a pasitos...

 
Acuarelas que se van haciendo para un Libro de Artista, trabajo en proceso...

 


"Cuando me parece que estoy haciendo menos, es cuando en realidad estoy haciendo más"

                                                                                                  Leonardo Da Vinci.

lunes, 3 de julio de 2017

Sublime...la CALMA

Después del domingo llega el lunes y con los días el despliegue de la verdad, lo que es importante!!!
He vuelto a la acuarela como un repliegue de reflexión de mis comienzos en este camino del arte, nunca podré olvidar a las personas importantes en mi vida y una de ellas fue Pedro Palamary, mi maestro de acuarela y de la vida, siempre lo recuerdo en mis caminos por la montaña, le pasaron muchas cosas terribles en su vida y llegó a Venezuela sin nada en su bolsillo, salvo su pasaporte de su ciudad natal Córdoba-Argentina y las ganas de desarrollar su arte, nada más. Se le abrieron muchas puertas hasta que llegó a la Universidad de los Andes en Mérida, cuando lo conocí ya era mayor.
Le escuché muchas historias mientras trazaba una aguada, una mancha o simplemente una línea con la acuarela, al fondo siempre la música clásica y su voz contando sus vivencias, ese rato de la tarde que pasaba con él era de gran importancia para mí, me sentía viva, emocionada, escuchaba y me enriquecía con sus conversaciones, un día sobre cine otro sobre literatura, otro más sobre la vida de los pintores que se la sabía de memoria y en ocasiones me leía un pasaje de la Biblia...
Los fines de semana muchas veces nos íbamos a la montaña a pintar del natural, al Páramo, con él aprendí a conocer el silencio y la naturaleza, amar con pasión la obra de Rilke, o de Michaux, o los cuentos de Cortázar, la poesía sin límite...
Él hizo germinar una semilla en mi interior que aún no era consciente, un talento que tenía escondido y que nunca me hubiera imaginado desarrollar , hacer lo que he hecho en estos años aquí en España me llena de orgullo y agradecimiento.
Para mí esa era y sigue siendo la felicidad, apenas instantes pero de una intensidad que te golpea el corazón con fuerza...
A veces lo que siento es muy difícil describirlo o compartirlo, mi interior casi siempre se queda conmigo, ya no creo en tantas cosas que creía antes, la noche sacude mi silencio y mi cuerpo cansado a la par que mi mente, mi alma enmudecida de vez en cuando, sobre todo cuando observo, escucho y ante el  golpeteo del recuerdo y la memoria...
Nunca he conocido a nadie hasta ahora que tuviera ese don de la tranquilidad y la calma como él...
 


 
Hace días recibí este hermoso escrito que transcribo y que me llevó a escribir el escrito de arriba para mi maestro, en recuerdo de mi querida ciudad de  Mérida con sus hermosas montañas, al  páramo que tantas veces recorrí, recinto de belleza y paz al que algún día volveré a caminar, a mi hermoso país Venezuela que está en una lucha inmensa por lograr su libertad y volver a ser lo que fue un día...
 
"Se llama calma y me costó muchas tormentas.
Se llama calma y cuando desaparece, salgo otra vez en su búsqueda.
Se llama calma y me enseña a respirar, a pensar y a repensar.
Se llama calma y cuando la locura la tienta, se desatan vientos bravos que cuesta dominar.
Se llama calma y llega con los años cuando la ambición de joven, la lengua suelta y la panza fría, dan lugar a más silencios y más sabiduría.
Se llama calma cuando se aprende  bien a amar, cuando el egoísmo da lugar al dar y el inconformismo se desvanece para abrir corazón y alma, entregándose enteros a quien quiera recibir y dar.
Se llama calma cuando la amistad es tan sincera que se caen todas las máscaras y todo se puede contar.
Se llama calma y el mundo la evade, la ignora, inventando guerras que nunca nadie va a ganar.
Se llama calma cuando el silencio se disfruta, cuando los ruidos no son sólo música y locura, sino el viento, los pájaros, la buena compañía o el ruido del mar.
Se llama calma y con nada se paga, no hay moneda de ningún color que pueda cubrir su valor cuando se hace realidad.
Se llama calma y me costó muchas tormentas y la transitaría mil veces más hasta volverla a encontrar.
Se llama calma , la disfruto, la respeto y no la quiero soltar..."
 
DALAI LAMA